Oh justo, honremos a nuestro Dios, cantemos de Sus obras buenas y poderosas las cuales se ven en nosotros día tras día, por eso a Él damos alabanzas de corazón. Con gran gozo iremos a Él con cánticos, cánticos del alma, cánticos puros.

Nuestro Dios nunca nos ha desamparado, siempre está atento a todos sus hijos, aquellos que se han mantenido delante de todas las dificultades que se les ha presentado en el camino y que han dicho: “Nuestro Dios vive y reina para siempre, adoremos Su nombre, porque Él es fiel, adoremos Su nombre porque sus obras son poderosas, que salgan cánticos con gran gozo para nuestro Dios, a Él sea toda gloria y alabanzas, porque suyas son”.

Dios no desampara a Sus hijos, más bien los libra y siempre está atento a todo lo que se mueve alrededor de ellos, éste es nuestro Dios poderoso, cuyas obras poderosas nos sostienen y Su misericordia es nueva cada día. Nuestro Señor merece las alabanzas de todo el mundo, Él es Dios omnipotente, Alto y Sublime, nuestro Señor que mora en las alturas de los cielos. Gracias damos a Él por Su amor y por guardarnos.

25 Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan.

26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta; Y su descendencia es para bendición.

Salmos 37:25-37

En este capítulo David habla sobre lo bueno y maravilloso que es Dios, tanto que Él expresa que en toda su larga vida nunca vio a un justo desamparado ni a sus descendientes mendigando alimento.

Este es nuestro Dios, que no nos desampara, sino que siempre nos da aliento, nos cuida y guarda nuestro caminar. Así que, con gran gozo alabemos a nuestro Dios por esta gran bendición.

Quizás también te interese:

Quizás también te interese:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *