Cada día debemos dar gracias y confiar rotundamente en el Señor con todo nuestros corazones, alabar Su nombre, bendecirle y hacer memorias de Él entre los pueblos. Demos a reconocer que Él es el único Dios verdadero.

Demos gracias al Señor porque una vez estábamos perdidos, angustiados, sin esperanzas, sin amor, estábamos perdidos, pero Dios en su infinita misericordia nos ayudó. El Señor cambió nuestro lamento en baile, nos vistió de Su inmensa alegría, esa alegría que no se acaba. Por eso con ese mismo gozo que el Señor nos restauró y cambió nuestro corazón, cantemos con alegría a Dios.

11 Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.

12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.
Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

Salmos 30:11-12

Demos a reconocer Sus enormes maravillas, con cánticos nuevos anunciemos Su gloria y Majestad, porque Su poder y amor nos inspiran alabar, a dar gloria y alabanzas a nuestro Dios grande y poderoso.

El salmo 30 es un cántico acción de gracias a Dios por Su bondad y Su maravilla, porque Dios le salvó y le ayudó. Por eso vemos el autor dando alabanzas a Dios. En el versículo 11 mira reconoce que el Señor fue quien cambió su lamento en baile, que le ciñe de alegría, y sigue diciendo “por tanto a ti cantaré”, él se sentía agradecido de Dios.

En el versículo 12 continúa diciendo que no estará callado ante las maravillas de Dios y que lo alabará para siempre. De esa misma forma debemos reconocer cada día, la majestad de Dios, Su poder y Su autoridad, siempre.

Quizás también te interese:

Quizás también te interese:

This article has 1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *