Sabemos que se nos presentan malas situaciones de vez en cuando y a veces causan un desenfoque total en nuestra vida espiritual, nos vamos alejando de cosas provechosas que antes hacíamos.

No olvidemos que quien suple nuestras necesidades es nuestro Dios grande y poderoso, no dejemos de confiar en Él, aprovechemos el tiempo de escasez y demos la gloria con regocijo, cantando alabanzas al Dios grande y poderoso que no deja a sus hijos en vergüenza. Creamos en el Señor con todo nuestros corazones, demos gracias delante de Él.

Él es soberano y poderoso, alabémosle, porque su propósito en nuestras vidas es grande. Alabamos a Dios porque Él es quien suple todo lo necesario en nuestras vidas.

Con manos levantadas hacia el cielo, demos gracias a Dios cuando nuestras despensas estén vacías, cuando no haya absolutamente nada, que solo tengamos a Dios, porque si tenemos a Dios, entonces lo tenemos todo, alabemos a Dios porque Él es el dueño de todo.

¿Acaso no es Dios quien cada mañana nos muestra el sol y nos deja respirar? Este mismo Dios es quien nos permite conseguir el pan de cada día. Dios es quien abre la puerta para que puedas recibir tu bendición, sea el nombre de Dios alabado para siempre.

Porque no para siempre será olvidado el menesteroso,
Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.

Salmos 9:18

Esta son las promesas del Señor, cantemos a Él por este hecho poderoso.

Porque Jehová oye a los menesterosos, Y no menosprecia a sus prisioneros.

Salmos 69:33

Su amor continúa, Su poder se manifiesta, esta es Su misericordia, que cada día nos sostiene, alabemos a Dios en todo tiempo.  Recuerda, Dios no se ha olvidado de Ti, alaba su Santo y Bendito Nombre.

Quizás también te interese:

Quizás también te interese:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *